Orval, la trapense belga del Valle de Oro

La cerveza trapense Orval se ha convertido en todo un referente entre las cervezas belgas de calidad. Se distingue de las demás trapenses por su peculiar sabor que consigue gracias a la gran calidad del agua, los lúpulos y la levadura Brettanomyces lambicus con los que se elabora. En su producción se utilizan lúpulos de la variedad Hallertau, Styrian Goldings y Strisselspalt, este último de origen francés, que se añaden mediante la técnica del dry-hopping durante su segunda fermentación. Es de estilo ale y posee aspecto turbio, aroma complejo a tierra y especias y sabor afrutado y amargo.  Su proceso de maduración le otorga un peculiar matiz afrutado, que sirve de equilibrio a su sabor complejo y amargo.

La cervecería de Orval se encuentra dentro de la abadía del mismo nombre perteneciente a la order cisterciense, en Gaume, Bélgica. Aunque el monasterio de Orval, Abbaye Notre-Dame d’Orval, existe desde el año 1071, la cervecería se funda en 1931 para financiar las obras de reconstrucción del monasterio. La primera cerveza Orval se elabora siguiendo la receta del maestro Pappenheimer.

Hoy en día, Brasserie d’Orval, en su deseo de preservar la calidad del producto, sigue usando los mismos métodos tradicionales de producción que usaba hace ochenta años. Además, su calificación de “Auténtico Producto Trapense” le obliga a seguir unas estrictas directrices en su producción: la cerveza debe elaborarse siempre dentro de las pareces del monasterio, la comunidad del monasterio debe estar directamente involucrada en su elaboración y los beneficios deben ser donados a la caridad. Solo hay 12 fábricas de cerveza en el mundo consideradas oficialmente “trapenses”.

La etiqueta rinde homenaje a la leyenda sobre la fundación del monasterio de Orval. En ella se muestra una trucha con un anillo en la boca. La leyenda cuenta como la condesa Matilde de Toscana, viuda del duque de la Baja Lorena, dejó caer accidentalmente su anillo de compromiso en el valle. Una trucha lo encontró y salió del agua con el anillo en la boca. Matilde exclamó: «¡Este es realmente un valle de oro!» («Val d’Or» significa «valle de oro» y de ahí derivó en Orval). Como agradecimiento, Matilde fundó un monasterio en ese mismo lugar,

Puedes encontrar cerveza Orval aquí

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