Anne-Françoise Pypaert: la primera maestra cervecera de una cervecería Trapense

¿Sabías que la cerveza fue inventada por mujeres hace 7000 años en Mesopotamia?  Esta bebida surgió de la mezcla de granos de cereal con agua y hierbas. Durante varios miles de años, sus grandes conocimientos les permitieron ser las únicas que podían producir cerveza y también comerciar con ella.

En la Edad Media, también fue una mujer la responsable de un descubrimiento que llevó la elaboración de la cerveza en una dirección radicalmente nueva. La abadesa Hildegarda de Bingen decidió añadir lúpulo por primera vez a la cerveza. Esta flor da a la bebida su amargor característico y sus propiedades de conservación permitían conservarla durante mucho más tiempo.

En la actualidad, el mundo de la cerveza es un sector dominado por los hombres en el que cada vez es mayor el número de mujeres empleadas en cervecerías. Queremos reivindicar la figura de las mujeres cerveceras rindiendo homenaje a Anne-Françoise Pypaert, la primera maestra cervecera de una cervecería Trapense: Orval.

Cerveza trapense Orval

Anne-Françoise Pypaert  y Orval

Aunque un gran número de mujeres trabaja en estos lugares sagrados, principalmente en el área de trabajo de laboratorio, marketing y control de calidad, nunca ha habido una mujer al mando de una cervecería trapense. Esto cambió en el año 2013, cuando el antiguo maestro cervecero de l’Abbaye Notre Dame d’Orval, Jean-Marie Rock se retiró y Anne-Françoise Pypaert ocupó su lugar. Anne-Françoise empezó a trabajar en Orval en el 1992, época en la que era la única mujer. En 1995 pasó a ser Directora de Control de Calidad desde 1995, y segunda al mando de Jean-Marie Rock.

Como ella misma comentó en una entrevista concedida a Drink Belgian Beer: «Me gustó la cerveza (Orval) desde el principio, ya que siempre he sido una amante de la cerveza. Y le digo a la gente que me pregunta que a las mujeres también les gusta Orval, y otras cervezas amargas. Me gusta luchar contra la idea de que a las mujeres sólo les gustan las cervezas dulces».

Orval: auténtica cerveza trapense

Orval es la única cerveza que se produce en la cervecería de la abadía trapense. El monasterio de Orval fue fundado en 1070 por unos monjes italianos y está situado en Florenville, en el sur de Bélgica. Su fundación está ligada a una leyenda que cuenta cómo la condesa Mathilde, que gobernaba en la región en la época, perdió su anillo de casada en una fuente. Tras mucho buscar, rezó a la virgen María para que se lo devolviera. En este momento apareció una trucha con el anillo en la boca, a lo que Matilde exclamó: «¡Este es realmente un valle de oro!» («Val d’Or» significa «valle de oro» y de ahí derivó en Orval). La condesa fundó un monasterio en el mismo lugar como agradecimiento.

Orval es una cerveza rubia belga de estilo Belgian Ale de alta fermentación, elaborada con agua de manantial, malta de cebada, lúpulo de la variedad Goldings y Hallertau, azúcar tipo candy y levadura. Posee un color ámbar claro, con espuma persistente. Su aroma es complejo y frutal con notas a flores y especias. Al paladar es una cerveza muy agradable, de 6,2% de alcohol, con cuerpo media y final amargo con presencia de ruibarbo y regaliz.

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