Cervezas belgas, tradición e historia

La cerveza belga es en la mayoría de los casos símbolo de calidad y tradición. Poseen una idiosincrasia propia que las hace únicas y son mundialmente celebradas, pero ¿cuál es la historia detrás de esta popular bebida?

La Chouffe

La tradición cervecera belga está íntimamente unida a los monasterios y abadías de los siglos XVI y XVII, que elaboraban cerveza para autoabastecerse. Hoy en día esta tradición sobrevive a través de la cerveza Trapense, que solo se elabora de forma oficial y usando métodos tradicionales en seis monasterios en Bélgica y uno en los Países Bajos. Estas cervezas son: Achel, Chimay, Orval, Rochefort, Westmalle, Westvleteren y la holandesa La Trappe.

En el siglo XVII, el emperador Carlomagno le dio especial protagonismo a los maestros cerveceros, los cuales prosperaron en los siglos posteriores creando sus propios gremios.

Bush Ambree, Westmalle y Leffe

Los productores de belgas de cerveza obtuvieron una gran ventaja al no regirse por la La Ley de la Pureza de 1516 (Reinheitsgebot en alemán) que afectaba a todo el Sacro Imperio Romano. Esto les permitía usar otros ingredientes distintos del agua, la cebada y el lúpulo y les daba amplia libertad creativa.

De esta forma, si los cerveceros belgas querían usar trigo o avena en sus cervezas, así como otros inredientes como especias o botánicos, eran libres de hacerlo.

Así que, en Flandes se siguió empleando el gruit, en vez de lúpulo, lo que hacía que sus cervezas fuesen más ácidas y permitían una mayor conservación. Estas cervezas tienen un color rojizo característico y hoy en día siguen siendo típicas de la región flamenca. Rodenbach y Bourgogne Des Flanders. son dos grandes ejemplos de excelentes cervezas ácidas de estilo Flanders Red-Brown Ale, también conocidas como Flemish Red-Brown.

En el siglo XIX el consumo de cerveza en Bélgica era tan elevado que ocupaba el segundo lugar después de Bavaria. En esta época solo se consumía cerveza de alta fermentación, hasta que en el 1880 se introdujo el proceso de baja fermentación, muy popular en Chequia y Alemania. Aún así la mayoría seguían siendo de estilo ale.

Duvel

Más tarde, las dos guerras mundiales perjudicaron la producción, que se recuperó tiempo después gracias a los grandes productores que surgieron en los 80, como AB InBev, que produce un 25% de la cuota mundial de mercado.

Aún así, son los pequeños y medianos productores de cerveza los que mantienen la tradición cervecera belga. Hay muchas cerveceras a destacar y es imposible mencionarlas a todas, pero entre nuestras favoritas se encuentran Duvel, Chouffe, Vedett y Maredsous.

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