Stella Artois, la estrella belga

La historia de Stella Artois comienza en 1366, en la cervecería de Den Hoorn, situada en la ciudad de Lovaina, Bélgica. Sus cervezas eran muy apreciadas por su delicioso sabor.  La Universidad de Lovaina, fundada en 1425, contribuyó al rápido crecimiento de la cervecería, ya que sus productos eran muy populares entre los estudiantes. No fue hasta el 1708 cuando Sebastian Artois pasó a formar parte del Gremio de Cerveceros de  Lovaina y empezó a trabajar de aprendiz de Jacob De Bruyn en Den Hoorn. Nueve años después, en el 1717, Artois compró la cervecería, añadió su nombre a sus cervezas y se convirtió en Maestro Cervecero. De esta forma, la cervecería pasó  a llamarse Stella Artois.

El sucesor de Sebastian fue su hijo Adriaan Artois y en el 6 de octubre de 1733 fue registrado como Maestro Cervecero a los 22 años. En la década del 1840, la cervecería elaboraba más de 480 lotes cada año. Leon Verhelst dirigió la cervecería desde el 1901 al 1955. Durante durante la Primera Guerra Mundial se vio obligado a detener la producción debido a los daños que sufrieron sus instalaciones. En el 1923, Leon Verhelst construyó una nueva cervecería y la llamó Den Hoorn, en honor a la cervecería original.

Stella Artois nació en el 1926, como cerveza de temporada navideña. Su nombre “Stella” hace honor a la estrella de Belén. En su etiqueta aparece un cuerno, en honor a la cervecería Den Hoorn (hoorn en neerlandés significa «cuerno») y un marco típico de la arquitectura tradicional flamenca.

Se cree que el nombre fue elegido por Madame van den Schrieck, la esposa de Henry van den Schrieck, un empleado que se convertiría en director de la empresa en el  1955. Durante la Segunda Guerra Mundial, el gran éxito alcanzado por la cerveza belga hizo que esta empezase a distribuirse durante todo el año. Hoy en día Stella Artois pertenece al grupo cervecero Ab InBev.

Esta Pale Lager se elabora con los mejores ingredientes naturales, entre los que se incluyen la malta de cebada, lúpulo Saaz, maíz y agua. Su color es dorado transparente con corona de espuma persistente. Es una cerveza muy refrescante y posee un característico sabor suave y amargo con final seco.  Se recomienda tomarla acompañando carnes curadas, quesos y mariscos. 5% alcohol.

Puedes encontrar la cerveza Stella Artois aquí.

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