Guinness, el reinado de la Stout irlandesa

Cuando pensamos en cerveza irlandesa seguramente la primera que nos venga a la cabeza sea Guinness. Esta cerveza negra de sabor tostado ha conquistado el mundo entero gracias a su color negro y su sabor cremoso tan característico. De hecho, es tan popular, que al pedir una pinta negra en cualquier parte del mundo lo más probable es que te sirvan una Guinness Draught o Guinness Original.

La icónica cerveza negra irlandesa


Su color y sabor se deben a su elaboración con copos de cebada y cebada tostada oscura, añadidos a la malta durante la decocción. La cerveza madura en grandes tanques que facilitan el desarrollo de sabores afrutados.
La icónica espuma blanca tan densa y cremosa de Guinness se crea gracias a las burbujas de gas nitrógeno que se forman al verterla. Es recomendable servirla lentamente y en dos tandas, lo que puede llevar un tiempo. Hay pubs irlandeses en los que se prepara una fila de vasos medio llenos en los que se vierte el resto de la cerveza una vez llega el cliente. Además, existe una versión de Guinness llamada Guinness Surger que se ha creado para funcionar con un aparato llamado Guinness Surger Unit. Este funciona enviando un pulso ultrasónico que crea una espuma abundante similar a la de una auténtica Guinness de barril.

Esta cerveza de 4,2% de alcohol posee un reconocible aroma a malta tostada con un toque frutal. Su sabor es suave y ligeramente especiado con notas amargas y final seco.

Historia de Guinness


La historia de Guinness comenzó cuando Arthur Guinness heredó 100 libras de su abuelo, el arzobispo Price, con las que en el año 1752 montó una cervecería Leixlip, County Kildare. La fábrica de cerveza que conocemos hoy en día, situada en St. James’s Gate, Dublín, fue adquirida en 1759 por Arthur gracias a un contrato de arrendamiento de 9000 años de duración. Ya por el año 1900, la cerveza Guinness era conocida en multitud de países en todo el mundo y producía más de un millón de barriles al año. La primera exportación de Guinness fue llevada a cabo en 1769 cuando se enviaron seis barriles y medio en barco a Inglaterra.


En la actualidad, la antigua nave de fermentación de la fábrica es una de las atracciones turísticas más visitadas de Irlanda. Este edificio fue uno de los primeros en tener varias plantas con una estructura de acero y fue construido tomando como modelo uno de Chicago. En su interior es posible conocer la historia de esta Stout irlandesa. Guinness se produce en más de 40 países en diferentes versiones, tanto en barril, como en botella y lata y está presente en 150 países.

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