Gulden Draak, el poder del dragón dorado

Gulden Draak Classic, debe su nombre al dragón que habita en lo más alto del campanario de Gante, símbolo de la libertad y el poder de la ciudad. Esta icónica cerveza es una de las oscuras belgas mejor valoradas, ya que posee un carácter único. Su perfil evolutivo le otorga al madurar una complejidad y un cuerpo más robusto.

Una excepcional cerveza oscura belga

El gran carácter de la cerveza del dragón dorado y sus 10,5% de graduación hacen de esta Dark Strong Ale una de las cervezas más excepcionales de Bélgica. Gulden Draak posee un bello color oscuro con espuma marrón claro. Sus aromas a malta tostada y café se complementan a la perfección con un sabor con notas dulces a chocolate y caramelo.

La elabora Brouwerij Van Steenberge, una emblemática cervecería belga que se enorgullece de elaborar cervezas de forma tradicional usando los más modernos avances tecnológicos. Durante su segunda fermentación se añade levadura de vino de una cepa exclusiva que trajo Jozef Van Steenberge desde la región de Burdeos en 1985 y que le otorga una suavidad a pesar de su alta graduación.

El nacimiento de Gulden Draak

Gulden Draak - Dragón dorado de Gante Esta cerveza se elaboró originalmente como lote único por encargo del alcalde de Evergem. Unos invitados italianos que se encontraban visitando la cervecería la probaron y les gustó tanto que insistieron en que debía convertirse en una cerveza permanente del catálogo.

De esta forma, nació Gulden Draak Classic en 1986. Al mismo tiempo se decidió que una cerveza tan especial debía ir presentada en un envase igualmente especial,  por lo que se creó su característica botella blanca.

Recientemente, Gulden Draak ha cambiado la presentación de su botella con un diseño más limpio y moderno, aunque sigue conservando su color blanco y el emblemático dragón dorado. Además de Gulden Draak, el catálogo de Browerij Van Steenberge incluye grandes cervezas como Piraat, Biere du Boucanier, Fourchette y Augustijn, entre otras.

La cerveza del dragón dorado

Cuenta la leyenda que el dragón que da su nombre a Gulden Draak adornaba la proa del barco donde el rey noruego Sigurd Magnusson viajaba a las cruzadas en 111. Después de tomar la ciudad de Sidon, Sigurd regaló el dragón al emperador de Constantinopla, quien lo colocó en la cúpula de Santa Sofía. Un siglo más tarde, el conde Balduino IX de Flandes llevó la estatua a la ciudad de Brujas. En 1382, tras la batalla de Beverhoutsveld la ciudad de Gante tomó la estatua como botín de guerra y la colocó en lo más alto de la torre del campanario. Desde entonces se ha erigido como un símbolo de libertad y poder mientras protege la ciudad desde las alturas.

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